“De todo quedaron tres cosas:
La certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
La certeza de que sería interrumpido antes de terminar,
y hacer de la interrupción un camino nuevo
Hacer de la caída un paso de danza. Del miedo, una escalera.
Hacer del sueño un puente. De la búsqueda, un encuentro”
Fernando Pessoa

10 jul. 2012

Los seis sombreros para pensar


Aprender a pensar es una de las asignaturas pendientes en nuestro sistema escolar.

Edward De Bono, psicólogo por la Universidad de Oxford, afirma que se puede aprender a aplicar el pensamiento creativo lo mismo que se aprende cualquier habilidad. 


El pensamiento creativo se centra en producir propuestas, establecer objetivos, evaluar prioridades y generar alternativas. 


Para tratar de solucionar un problema, De Bono propone examinarlo sucesivamente desde seis ángulos, pensando que esta multiplicidad aumentará la probabilidad de encontrar una buena solución.

Es como “ponerse” seis sombreros, uno detrás del otro. Los sombreros involucran a los participantes en una especie de juego de rol mental.



Los sombreros son más efectivos usados a ratos. Cuando es necesario explorar un tema completamente y de manera efectiva, se puede crear una secuencia de sombreros y después usarlos cada uno por turnos.

Desarrollar el pensamiento creativo a través de los seis sombreros es bueno porque los sombreros nos permiten:

Representar un papel. Mientras alguien en un grupo "se pone un sombrero" está representando un papel, y por lo tanto está de alguna forma liberándose de las defensas del ego, que son responsables de los errores prácticos del pensar.

Expresar sentimientos e intuiciones en una reunión sin justificaciones ni disculpas. "Esto es lo que siento".

Ser capaces de utilizar cada uno de los sombreros en vez de quedarse cerrados en sólo un tipo de pensamiento.

Dirigir la atención: "Ponerse un sombrero" implica dirigir la atención de forma consciente hacia una forma de pensar, lo cual da a cualquier asunto seis aspectos diferentes.

Cambiar el pensamiento o postura sin ofender. "¿Qué tal un poco de pensamiento de sombrero amarillo sobre este punto?"

Crear flexibilidad: Al pedir a alguien, incluso a uno mismo, que se ponga un sombrero, se le esta pidiendo que cambie de modo, que deje de ser negativo o se le está dando permiso para ser puramente emocional.

Esta técnica es usada en el mundo empresarial para tomar decisiones y en educación para fomentar el pensamiento creativo, abordar tópicos y ver temas desde distintos puntos de vista.

Aunque en nosotros predomine un tipo de pensamiento, eso no significa que no podamos adoptar otras posturas o verlo desde otros ángulos o puntos de vista cuando sea necesario.

Fíjate bien en el sombrero que llevas puesto antes de tomar cualquier decisión. El color de tus pensamientos es el color de tu posición emocional. ¿Qué piensas? o ¿Qué sientes?

El pensamiento automático sirve para encarar rutinas; 
el pensamiento deliberado, para hacer las cosas mejor.




 Fuente: Extracto de BONO, E. de. 1986 Seis sombreros para pensar.




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