El otro día un amigo me propuso hablar del Síndrome de Diógenes y también se refirió a un diógenes "tecnológico". Apenas pudimos comentarlo porque estamos en la puerta del cine a punto de entrar a ver una película. Pero creo que más a menos entiendo a qué se refería.
El Síndrome de Diógenes es sufrido por personas que acumulan en su hogar grandes cantidades de objetos inservibles o basura, viven aisladas socialmente y no siguen pautas de higiene ni autocuidado. Su nombre hace referencia al filósofo Diógenes de Sínope, quién se dice que llevaba un modo de vida austero ya que rechazaba todo tipo de comodidades o bienes materiales. Por lo que el término Síndrome de Diógenes puede resultar un poco confuso o debemos entender que la acumulación que se da en este síndrome es justo lo contrario promulgado por Diógenes de Sinope.
Sin llegar a tal extremo, y más frecuente, nos encontramos con personas que podemos llamar "acumuladoras" o que padecen un Síndrome de acumulación compulsiva. Son aquellas personas que guardan toda clase de objetos, ropa, libros, cacharros, cables, cuadros, figuras... con la excusa de que algún día servirán para algo o a alguien. Aunque la probabilidad sea muy pequeña, son incapaces de valorar tal probabilidad y lo guardan pensando que puede existir alguna posibilidad en el futuro.
No se trata de personas que opten por el reciclaje y re-utilización de aquellas cosas que puedan seguir siendo aprovechadas. Ya que las conservan aún cuando no hay reparación posible, ya no fabrican piezas de repuesto, etc. Tampoco son personas coleccionistas, ya que no siguen ninguna lógica o estética, más bien no hay un orden ni armonía exterior, reflejo de cómo está su mundo interior y los conflictos emocionales y desordenes mentales que pueden padecer.
En consecuencia, el espacio vital puede resultar agobiante para los que lo habitan y conllevar problemas de convivencia y/o deterioro familiar. Aunque en pareja, no es infrecuente que uno acabe llevando al otro a esta situación.
En contra de lo que sucede en el Síndrome de Diógenes, las personas acumuladoras no tiene porque abandonar la higiene, limpieza o autocuidado pero como hemos dicho sí que son incapaces de desprenderse, donar o tirar cosas que ya no sirven, o bien les cuesta mucho trabajo. Incluso pueden tirar algo y volver a cogerlo de la basura por inseguridad y dudas acerca si lo necesitarán en el futuro. En muchos casos, frecuentemente también recogen y guardan cosas que familiares y amigos no quieren.
Son personas que pueden haber tenido una infancia llena de carencias o bien no se sienten cómodas con la soledad ni consigo mismas de ahí la tendencia a llenarlo todo. Los objetos les pueden hacer sentir comodidad o seguridad que de otra forma no son capaces de hallar.
Muchos se excusan para no desprenderse de las cosas en las historias o recuerdos sentimentales que tienen para ellos cada uno de los objetos. Muchos de ellos lo ven como una prolongación de sí mismos o su historia o su personalidad. De modo que cuando alguien se lo cambie de sitio o los critique negativamente, se sientan violentados.
Por otro lado, al inicio nos referíamos también a los acumuladores "tecnológicos", también llamados info-obsesivos. Estos últimos lo que acumulan es información, estar a la última de las últimas noticias, avances y tendencias. Pueden almacenar todo tipo de información o archivos digitales.
Estas son algunas de las frases que oiremos de un persona "acumuladora" :
"Lo guardo por si acaso","Esta es una información importante", "Esto no debe ser desperdiciado","Esto es demasiado bueno para tirar", "Voy a necesitar más adelante"...
