Dentro de la Escuela de padres, madres y familias en el IES Pablo Picasso de Málaga hemos trabajado en una sesión el tema de: Motivar a los hijos/as para el estudio
“De todo quedaron tres cosas:
La certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
La certeza de que sería interrumpido antes de terminar,
y hacer de la interrupción un camino nuevo
Hacer de la caída un paso de danza. Del miedo, una escalera.
Hacer del sueño un puente. De la búsqueda, un encuentro”
Fernando Pessoa
La certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
La certeza de que sería interrumpido antes de terminar,
y hacer de la interrupción un camino nuevo
Hacer de la caída un paso de danza. Del miedo, una escalera.
Hacer del sueño un puente. De la búsqueda, un encuentro”
Fernando Pessoa
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5 may 2015
24 mar 2015
Taller Técnicas y Hábitos de Estudio
Escuela de familias en el IES Pablo Picasso de Málaga.
Orientación familiar y psicoeducativa a padres y madres para apoyar a los hijos/as en los estudios.
Primera sesión:
- Orientaciones generales sobre hábitos saludables y condiciones adecuadas de estudio. Organización y planificación.
- Importancia de la conducta de los padres. Estrategias para promover la motivación a los hijos/as.Trabajo colaborativo entre familia y escuela.
Segunda sesión:
-Organización y Planificación. Técnicas estudio. Preparar los exámenes
MÁS RECURSOS :
Tablón en Pinterest Hábitos y técnicas de estudio
Recursos en el blog Orientapas del equipo de "Tuitorientadoras y Tuitorientadores de Guardia", #ayudaalestudio
Primera sesión:
- Orientaciones generales sobre hábitos saludables y condiciones adecuadas de estudio. Organización y planificación.
- Importancia de la conducta de los padres. Estrategias para promover la motivación a los hijos/as.Trabajo colaborativo entre familia y escuela.
Segunda sesión:
-Organización y Planificación. Técnicas estudio. Preparar los exámenes
Organización y Planificación. Técnicas estudio. Preparar los exámenes from María del Camino Pérez R.
MÁS RECURSOS :
Tablón en Pinterest Hábitos y técnicas de estudio
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13 jun 2012
Ansiedad ante los exámenes
Se acerca la Selectividad, pero también estamos en época de exámenes universitarios, y puede ser igualmente el caso de personas que estén opositando. Muchas de ellas padecen ansiedad ante los exámenes. Aunque en la mayoría de los casos se tratan de exámenes de carácter teórico también pueden tener lugar exámenes de tipo práctico, inclusive pruebas físicas. La ansiedad ante los exámenes también puede ser experimentada ante una entrevista de trabajo o pruebas selectivas para el mismo.

Los exámenes son situaciones que generan ciertos niveles de ansiedad en la mayoría de las personas, y esta ansiedad, que tendemos a asociarla siempre a algo negativo no tiene porque serlo ya que facilita el rendimiento. Sin embargo, si estos niveles son elevados pueden interferir y dar lugar a un resultado no esperado, incluso negativo, en el examen.
La ansiedad ante los exámenes se manifiesta en tres niveles:
A nivel cognitivo: se caracteriza por los pensamientos automáticos negativos (“Me voy a quedar en blanco”, “Suspenderé”,”No me da tiempo a estudiarlo todo”,”Los demás son mejores que yo”,”qué dirán de mi si fallo”…). Para combatir estos pensamientos negativos y catastrofistas hay que recurrir a la reestructuración cognitiva, identificando cuales son los pensamientos negativos que están causando los niveles altos de ansiedad y posteriormente pensando y trabajando en una alternativa positiva y más adaptativa.
A nivel fisiológico: la persona puede experimentar sensación de nudo en el estómago o molestias en él, sudoración, náuseas, vómitos, diarrea, dificultad para dormir, palpitaciones, etc. Asimismo, la persona también puede notar tensión muscular en brazos, espalda o piernas. Es importante saber que existen técnicas específicias de relajación y respiración que permiten aprender a controlar estas desagradables alteraciones fisiológicas. También practicar deporte suave, meditación, yoga... puede ejercer un efecto relajador. Algunas personas consiguen relajarse ellas mismas a través de un sistema sencillo:
A nivel conductual: la persona puede realizar acciones como comerse las uñas, fumar más, mover la pierna, comer de forma compulsiva, dar toquecitos con el bolígrafo en la mesa... y casos extremos puede ocurrir que la persona experimente una respuesta de evitación, abandonando el examen, por ejemplo. Sin embargo, conviene no hacerlo por muy mal que la persona se encuentre. Hay que continuar exponiéndose a este tipos de situaciones, mientras trabajamos los demás aspectos. Poco a poco con el tiempo y la experiencia de enfrentarse a este tipo de situaciones la ansiedad irá disminuyendo. Respecto a las demás conductas, con ayuda de un profesional experto mediante técnicas de modificación de conducta también se pueden aprender a controlar. Aunque de forma sencilla, se trata de buscar una conducta alternativa. Por ejemplo, para evitar comerse las uñas, tener algún objeto entre las manos como un bolígrafo, un estuche...
Otros aspectos a tener en cuenta:
Técnicas de estudio: en muchos casos la ansiedad antes los exámenes puede ir asociada a no usar buenas técnicas de estudio. Es importante detectar los fallos y corregirlos para crear unos buenos hábitos de estudio y aumentar el rendimiento.
Problemas emocionales: baja autoestima, problemas personales o familiares...
Alimentación: Debe ser equilibrada con frutas y verduras y sin abusar de estimulantes como el café y las bebidas energéticas estimulantes que tienen sus efectos secundarios y contra-indicaciones.
Sueño: Dormir y descansar de forma adecuada es importante para estudiar y rendir en el día a día pero también es de suma importancia antes del examen.
Por último, os dejo un programa autoaplicado para el control de la ansiedad ante los exámenes de la Universidad de Almería, donde podéis evaluar vuestra ansiedad y trabajar los aspectos implicados.
No olvidéis respirar y sonreír :)



Los exámenes son situaciones que generan ciertos niveles de ansiedad en la mayoría de las personas, y esta ansiedad, que tendemos a asociarla siempre a algo negativo no tiene porque serlo ya que facilita el rendimiento. Sin embargo, si estos niveles son elevados pueden interferir y dar lugar a un resultado no esperado, incluso negativo, en el examen.
La ansiedad ante los exámenes se manifiesta en tres niveles:
A nivel cognitivo: se caracteriza por los pensamientos automáticos negativos (“Me voy a quedar en blanco”, “Suspenderé”,”No me da tiempo a estudiarlo todo”,”Los demás son mejores que yo”,”qué dirán de mi si fallo”…). Para combatir estos pensamientos negativos y catastrofistas hay que recurrir a la reestructuración cognitiva, identificando cuales son los pensamientos negativos que están causando los niveles altos de ansiedad y posteriormente pensando y trabajando en una alternativa positiva y más adaptativa.
A nivel fisiológico: la persona puede experimentar sensación de nudo en el estómago o molestias en él, sudoración, náuseas, vómitos, diarrea, dificultad para dormir, palpitaciones, etc. Asimismo, la persona también puede notar tensión muscular en brazos, espalda o piernas. Es importante saber que existen técnicas específicias de relajación y respiración que permiten aprender a controlar estas desagradables alteraciones fisiológicas. También practicar deporte suave, meditación, yoga... puede ejercer un efecto relajador. Algunas personas consiguen relajarse ellas mismas a través de un sistema sencillo:
Poner música suave y relajante de fondo.
Intentar llevar a la mente ideas tranquilizadoras y reconfortantes.
Controlar de la respiración: Inspirar aire por la nariz y seguidamente espirar por la boca, de forma relajada, no brusca. Hacer este ejercicio tres veces seguidas.
Terminar sonriendo :)
A nivel conductual: la persona puede realizar acciones como comerse las uñas, fumar más, mover la pierna, comer de forma compulsiva, dar toquecitos con el bolígrafo en la mesa... y casos extremos puede ocurrir que la persona experimente una respuesta de evitación, abandonando el examen, por ejemplo. Sin embargo, conviene no hacerlo por muy mal que la persona se encuentre. Hay que continuar exponiéndose a este tipos de situaciones, mientras trabajamos los demás aspectos. Poco a poco con el tiempo y la experiencia de enfrentarse a este tipo de situaciones la ansiedad irá disminuyendo. Respecto a las demás conductas, con ayuda de un profesional experto mediante técnicas de modificación de conducta también se pueden aprender a controlar. Aunque de forma sencilla, se trata de buscar una conducta alternativa. Por ejemplo, para evitar comerse las uñas, tener algún objeto entre las manos como un bolígrafo, un estuche...
Otros aspectos a tener en cuenta:
Técnicas de estudio: en muchos casos la ansiedad antes los exámenes puede ir asociada a no usar buenas técnicas de estudio. Es importante detectar los fallos y corregirlos para crear unos buenos hábitos de estudio y aumentar el rendimiento.
Problemas emocionales: baja autoestima, problemas personales o familiares...
Alimentación: Debe ser equilibrada con frutas y verduras y sin abusar de estimulantes como el café y las bebidas energéticas estimulantes que tienen sus efectos secundarios y contra-indicaciones.
Sueño: Dormir y descansar de forma adecuada es importante para estudiar y rendir en el día a día pero también es de suma importancia antes del examen.
Por último, os dejo un programa autoaplicado para el control de la ansiedad ante los exámenes de la Universidad de Almería, donde podéis evaluar vuestra ansiedad y trabajar los aspectos implicados.
No olvidéis respirar y sonreír :)


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15 mar 2012
Técnicas de estudio en las aulas y fracaso escolar
Me escribe un profe de Secundaria, al que desde aquí le mando un gran saludo, pidiéndome consulta sobre técnicas de estudio concretas para Geografía e Historia.
Me comenta que ya trata de enseñar a sus alumnos como "resumir, esquematizar, distinguir ideas generales de secundarias, lectura comprensiva, memoria comprensiva, que enlacen conceptos, que busquen una hilazón lógica entre conceptos, que asocien ideas a ejemplos llamativos..." pero que a la hora del examen no obtiene con los alumnos los resultados esperados.
Este, sin duda, no es sólo un caso particular, si no que es muy común que pese a los grandes esfuerzos que realizan muchos docentes por enseñar técnicas de estudio, corrigiendo los exámenes contemplen como los alumnos parece que no se han enterado de nada, que no tienen claros los conceptos... y el profesor se queda con la sensación de no haberse explicado, o como bien dice este profesor en su email, ¡la sensación de estar hablando en coreano!.
Quizá lo que cabría preguntarnos, cuando ya conocemos las técnicas de estudio básicas y las hemos aplicado, trasmitido y enseñado, pero sigue sin dar resultado, es si hay algo más tras ese bajo rendimiento y obviamente si está en nuestra mano poder hacer algo al respecto.
Dejando al lado alumnado con necesidades educativas especiales, casos muy complejos de alumnado proveniente de familias desestructuradas o pasando por situaciones complejas, que requerirían de una intervención más especializada, probablemente la falta de interés, como apunta este profesor, están de detrás de muchos casos de fracaso escolar o bajo rendimiento en los estudios.
No es posible que el alumnado aplique con éxito técnicas de estudio cuando realmente no tiene interés ninguno por una materia en cuestión o por todas en general. Por más que le enseñemos a memorizar, por mucho que intentemos que lean y que sepan lo que leen... podemos toparnos con una gran cuestión y es que no sepan responder : ¿Por qué y para qué estudio?
La motivación, he aquí la raíz... Lo que esperamos que nos respondan tal vez sería :
-Estudiar por curiosidad y satisfacción personal
-Estudiar para tener mayores posibilidades de realizar nuestros sueños y metas en el futuro.
Pero la verdad es que ante los valores actuales, los que trasmite una parte de la sociedad ( y reflejada en una gran parte de la televisión ), la situación económica actual, el desempleo... ya no los adolescentes de ahora, si no los que ya han pasado la adolescencia y estudiaron para tener un futuro, también ahora ellos se preguntan ¿para qué estudié tanto?. Así que difícilmente estos chicos y chicas que se sientan hoy en las aulas encuentran respuesta a la pregunta ¿Por qué y para qué estudio?
Me gustaría señalar que, desde mi punto de vista, la rígida programación de las materias, la actitud directiva en el aprendizaje que el sistema educativo promueve... dificultan la autonomía del alumnado, merma su interés y su creatividad. Pero me gustaría dejar esto para otro post porque es un tema para hablar largo y tendido y porque creo que, aunque esto puede estar detrás de que no se les brinden todas las posibilidades para su éxito académico, personal y profesional, tampoco impide que lo consigan por otros canales.
En esta falta de motivación que comentamos, la escasa implicación de las familias tampoco ayuda. Es por ello que el trabajo para conseguir disminuir el fracaso escolar en la actualidad debe implicar a las familias, y es responsabilidad de ambos, de escuela (entiéndase tanto colegios como institutos) y de familias implicar e implicarse en esta labor.
Ante este panorama, ¿qué podemos hacer? resignarnos.... o podemos recordar, como decía Maslow, que las personas aspiramos al reconocimiento y la autorrealización e intentar hacer algo más...
Me comenta que ya trata de enseñar a sus alumnos como "resumir, esquematizar, distinguir ideas generales de secundarias, lectura comprensiva, memoria comprensiva, que enlacen conceptos, que busquen una hilazón lógica entre conceptos, que asocien ideas a ejemplos llamativos..." pero que a la hora del examen no obtiene con los alumnos los resultados esperados.
Este, sin duda, no es sólo un caso particular, si no que es muy común que pese a los grandes esfuerzos que realizan muchos docentes por enseñar técnicas de estudio, corrigiendo los exámenes contemplen como los alumnos parece que no se han enterado de nada, que no tienen claros los conceptos... y el profesor se queda con la sensación de no haberse explicado, o como bien dice este profesor en su email, ¡la sensación de estar hablando en coreano!.
Quizá lo que cabría preguntarnos, cuando ya conocemos las técnicas de estudio básicas y las hemos aplicado, trasmitido y enseñado, pero sigue sin dar resultado, es si hay algo más tras ese bajo rendimiento y obviamente si está en nuestra mano poder hacer algo al respecto.
Dejando al lado alumnado con necesidades educativas especiales, casos muy complejos de alumnado proveniente de familias desestructuradas o pasando por situaciones complejas, que requerirían de una intervención más especializada, probablemente la falta de interés, como apunta este profesor, están de detrás de muchos casos de fracaso escolar o bajo rendimiento en los estudios.
No es posible que el alumnado aplique con éxito técnicas de estudio cuando realmente no tiene interés ninguno por una materia en cuestión o por todas en general. Por más que le enseñemos a memorizar, por mucho que intentemos que lean y que sepan lo que leen... podemos toparnos con una gran cuestión y es que no sepan responder : ¿Por qué y para qué estudio?
La motivación, he aquí la raíz... Lo que esperamos que nos respondan tal vez sería :
-Estudiar por curiosidad y satisfacción personal
-Estudiar para tener mayores posibilidades de realizar nuestros sueños y metas en el futuro.
Pero la verdad es que ante los valores actuales, los que trasmite una parte de la sociedad ( y reflejada en una gran parte de la televisión ), la situación económica actual, el desempleo... ya no los adolescentes de ahora, si no los que ya han pasado la adolescencia y estudiaron para tener un futuro, también ahora ellos se preguntan ¿para qué estudié tanto?. Así que difícilmente estos chicos y chicas que se sientan hoy en las aulas encuentran respuesta a la pregunta ¿Por qué y para qué estudio?
Me gustaría señalar que, desde mi punto de vista, la rígida programación de las materias, la actitud directiva en el aprendizaje que el sistema educativo promueve... dificultan la autonomía del alumnado, merma su interés y su creatividad. Pero me gustaría dejar esto para otro post porque es un tema para hablar largo y tendido y porque creo que, aunque esto puede estar detrás de que no se les brinden todas las posibilidades para su éxito académico, personal y profesional, tampoco impide que lo consigan por otros canales.
En esta falta de motivación que comentamos, la escasa implicación de las familias tampoco ayuda. Es por ello que el trabajo para conseguir disminuir el fracaso escolar en la actualidad debe implicar a las familias, y es responsabilidad de ambos, de escuela (entiéndase tanto colegios como institutos) y de familias implicar e implicarse en esta labor.
Ante este panorama, ¿qué podemos hacer? resignarnos.... o podemos recordar, como decía Maslow, que las personas aspiramos al reconocimiento y la autorrealización e intentar hacer algo más...
Para lograrlo es importante (y en ellos podemos orientar a los adolescentes) :
-Definir su meta académica
-Tener un proyecto o meta personal.
A veces basta con imaginar qué ocurriría si otra persona decidiese por nosotros nuestro futuro, para darnos cuenta de la importancia de que elijamos nuestro camino, imaginar dónde nos gustaría estar... Esta labor es difícil con adolescentes ya que sobrevaloran el presente, y piensan más en los planes para el fin de semana que en el resto del curso y mucho menos el año siguiente... Por eso, aunque se puede ir trabajando con ellos en imaginación sobre el futuro, se puede empezar por metas más pequeñas, para ellos el futuro lejano ¡es el siguiente trimestre! y poco a poco ir a metas más grandes.
También es importante la capacidad de concentración para aprender y estudiar algo. Sin ella no es posible aprender ni estudiar. A veces una alta euforia o agitación, por ejemplo cuando vuelven del recreo, les impide prestar atención y concentrarse, para disminuirla podemos pedirles que se tomen unos segundos para relajarse antes de empezar. Otras veces, están nerviosos por el examen que tienen posteriormente y esto les impide concentrarse en esa hora de clase. En este caso puede ayudar charlar con ellos del examen e incluso decirles que les dejaremos unos minutillos para repasar, aliviando así su tensión.
La concentración de un alumno o alumna también se ve mermada a causa de sus preocupaciones, conflictos entre compañeros de clase, problemas familiares, miedos propios de la adolescencia... como todo el mundo. Es importante resolver estas preocupaciones antes de meterse en materia.
Fomentar la participación del alumnado en clase y en el centro docente también hace que el alumnado aumente su interés en los estudios.
Aún así, con todas las buenas intenciones y esfuerzos que ponen muchos docentes y algunas familias, no debemos olvidar que habrá casos que por las circunstancias o razones que sean necesitarán especial atención y asesoramiento especializado. Puede ser el caso de alumnos que tengan lagunas en la materia ( requerirán clases particulares para no retrasar al resto del grupo, no quedarse atrás...), problemas de autoestima, problemas familiares como decíamos al principio, etc.
La capacidad de esforzarse se aprende y puede potenciarse si se emplean las estrategias adecuadas.
Sagrario Pinto Martín
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