En las clases de la ESO se mastica chicle y se chatea por Wassap con el teléfono móvil debajo de la mesa. Ellos creen que no los vemos porque la diferencia de edad y el espacio que ocupamos es distinto, el nuestro, el del docente, permite observar una realidad desde varios ángulos.
Hemos sido alumnos, hemos estado sentados en esos pupitres y ahora estamos al otro lado. Y desde el otro lado vemos cosas que cuando estábamos en los pupitres creíamos que no se veían. Así que sí, vemos perfectamente como esconden la cabeza para que no les regañemos, como comen, o como sacan y meten el móvil del bolsillo.
En realidad, todo esto está prohibido en todos los centros de enseñanza secundaria que conozco.
Pero me pregunto hasta que punto debe estar totalmente prohibido el uso del móvil en las aulas, o si más bien debería estar simplemente limitado.
El móvil viene siendo un elemento fundamental en la comunicación y en las herramientas que manejamos tanto adolescentes como jóvenes, ¿podríamos sacarle partido en las aulas? ¿Podríamos limitar su uso en lugar de prohibirlo?
El limitarlo nos permitiría establecer algunas normas cívicas al mismo tiempo que sacarle provecho.
Algunas normas cívicas básicas que limiten su uso podrían ser no chatear en clase, no hablar por el móvil en clase, si se está esperando una llamada urgente por parte de la familia comunicarlo al profesor antes de que empiece la clase... Ante esto último, se que muchos pensaran que en todos los centros hay teléfonos y las familias pueden llamar. Entonces, hablarán con el conserje, el conserje avisará al profesor de guardia, el profesor de guardia buscará la clase del alumno, irrumpirá en ella y comunicará al profesor y al alumno que debe salir de clase... una larga cadena me parece a mí para un alumno que está en secundaria y que fuera de horario de clase, ya es bastante autónomo como para andarse con recados en cadena.
La semana pasada, en uno de los talleres de Adolescencia y Alcohol que impartía, un alumno me contó la existencia de una aplicación para el móvil llamada Alcohol Meter para calcular el contenido de alcohol de las bebidas. Yo a decir verdad, desconocía la aplicación y su utilidad.
Pero lo cierto es que cada día salen nuevas aplicaciones para móviles, algunas bastante educativas, prácticas y funcionales. Muchos de mis amigos comparten esas aplicaciones educativas conmigo, Wikiloc para compartir rutas de interés, PIR para opositores que permite practicar con exámenes de PIR de años anteriores, aplicaciones que son guías turísticas de ciudades, etc.
Estoy segura que vosotros conocéis muchas más aplicaciones educativas, entonces os pregunto una vez más, ¿prohibir el móvil o limitar su uso? ¿aprovechar las oportunidades de aprendizaje que nos pueda brindar con jóvenes y adolescentes?
“De todo quedaron tres cosas:
La certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
La certeza de que sería interrumpido antes de terminar,
y hacer de la interrupción un camino nuevo
Hacer de la caída un paso de danza. Del miedo, una escalera.
Hacer del sueño un puente. De la búsqueda, un encuentro”
Fernando Pessoa
La certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
La certeza de que sería interrumpido antes de terminar,
y hacer de la interrupción un camino nuevo
Hacer de la caída un paso de danza. Del miedo, una escalera.
Hacer del sueño un puente. De la búsqueda, un encuentro”
Fernando Pessoa
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30 abr 2012
25 abr 2012
Las buenas intenciones
Las buenas intenciones son sólo eso, buenas intenciones. Se suele decir que las buenas intenciones siempre cuentan, pero lo que queda feo decir y todo el mundo omite, es que las buenas intenciones no son suficientes. Ella puede querer ser una buena madre, pero necesitará algo más que buena intención para serlo. Él podrá querer ser buen profesor y querrá ponerle todas las buenas intenciones posibles pero necesitará aprender habilidades y desarrollar aptitudes adecuadas para ello. Porque las buenas intenciones son necesarias pero no suficientes.
Muchas veces, con las mejores de nuestras intenciones, cometemos fallos y errores, a veces leves y otras garrafales. Pero las mejores intenciones nos acompañan cada día, y son nuestra bandera y nuestro escudo.
¿Estarías dispuesto a dar un paso más allá y saltar del trampolín de las buenas intenciones para ponerte manos a la obra y lograr buenos resultados?
Muchas veces, con las mejores de nuestras intenciones, cometemos fallos y errores, a veces leves y otras garrafales. Pero las mejores intenciones nos acompañan cada día, y son nuestra bandera y nuestro escudo.
¿Estarías dispuesto a dar un paso más allá y saltar del trampolín de las buenas intenciones para ponerte manos a la obra y lograr buenos resultados?
Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay otros que luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay quienes luchan toda la vida, esos son imprescindibles.
Bertolt Brecht
1 abr 2012
Hablar con los hijos/as de temas difíciles
Desde la web http://www.childrennow.org proponen 10 consejos útiles para hablar con sus hijos/as de temas difíciles:
1. Empieza pronto
2. Inicia las conversaciones con tu hijo/a
3. ... Incluso de sexo y sexualidad
4. Crea un ambiente abierto en el que se pueda decir lo que se piensa y siente.
5. Exprésale tus propios valores.
6. Escucha a tu hiijo/a.
7. Trata de ser sincero.
8. Se paciente.
9. Aprovecha cada día las oportunidades para hablar.
10. Habla del tema otra vez. Y otra vez!
11. (este lo añado yo) No te olvides del sentido del humor
1. Empieza pronto
2. Inicia las conversaciones con tu hijo/a
3. ... Incluso de sexo y sexualidad
4. Crea un ambiente abierto en el que se pueda decir lo que se piensa y siente.
5. Exprésale tus propios valores.
6. Escucha a tu hiijo/a.
7. Trata de ser sincero.
8. Se paciente.
9. Aprovecha cada día las oportunidades para hablar.
10. Habla del tema otra vez. Y otra vez!
11. (este lo añado yo) No te olvides del sentido del humor
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Prevención de adicciones
28 mar 2012
Psicología con "P"
Recuerdo haber hablado de Psicología con "P" y sin "p" en la optativa de Psicología que cursé en el instituto allá por el año 99, impartida por mi profesor Manuel Vergara, que también me impartía Filosofía. Él defendía Psicología con "p", por la raíz etimológica de la palabra, en griego "psique" significa mente, mientras que al parecer "sico" provendría del griego "sycon" que significa higo. Quizá desde entonces, y también tras mi paso por asignaturas como griego y latín, me resulta tan llamativo cuanto menos ver escrito "Sicología" para referirse a Psicología.
Respecto a este debate de Psicología con "p" o sin ella, hace un tiempo llegó a mi un interesante artículo llamado PSICOLOGÍA CON "P" O SICOLOGÍA SIN "P" de Manuel Calviño, profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana ( Cuba).
Os dejo algunos fragmentos y abajo un enlace donde podéis consultar el texto completo:
La acción transcurre en el consultorio de un psicólogo. La recepcionista esta sentada revisando unos documentos. Entra un hombre visiblemente angustiado.
El - Buenas tardes.
Ella – Muy buenas tardes. Bienvenido al consultorio del Dr. Bendito. En que podemos ayudarle.
El – Yo quisiera hablar con el “p”sicólogo.
Ella – Disculpe Sr., pero la “p” no se articula, no se dice.
El – Ah! Mire Usted. Entonces dígale al sicologo, que aquí esta _edro _erez, el que le contó _or teléfono que tiene _roblemas con el _ene.
Siendo la Psicología la ciencia que estudia la psique (psyché), la eliminación de la “P” significa la disolución del objeto de nuestra disciplina (esto es excesivo), al menos la falta de denotación etimológica precisa en la denominación que nos identifica. El nombre de nuestra disciplina, dicen algunos, no comienza con “P”, sino con “psi” y esto hace una notable diferencia.
La Real Academia de la lengua española, siendo un poco más transactiva dice: “En posición inicial de palabra, el grupo ps-, resultado de la trascripción de la letra griega psi, está presente en numerosas palabras cultas formadas sobre raíces o palabras griegas que comienzan por esta letra (psyché ‘alma’, pseudo- ‘falso’, la norma culta sigue prefiriendo la grafía con ps-: psicología, psicosis, psitacismo, psicrómetro...)
“Soneto a la P de la Psi”
Te prefiero “p” en todo momento
Como tronco silabario del saber.
Y asociado al pecado del placer
Te defiendo a pesar de rudimento.
Eres “p” con “s” como el viento
Que al sonar va cantando su sentido.
Quien te excluye adormece reprimido
Lo que yo exhalto, defiendo y siento.
Cese ya la sectaria alevosía.
Quédate “p” labrando este destino.
No hay destierro posible en el camino.
Quien dudó súmese hoy a nuestro sino.
Vengan ya. “Hoy es siempre todavía”
para escribir con “p” Psicología.
Inicio de curso en una típica Escuela de Psicología de una no menos típica Universidad latinoamericana hecha típicamente a la imagen y semejanza de una típica Escuela de Psicología de una no menos típica Universidad de los Estados Unidos de Norteamérica. Es el típico primer día de clases para los típicos recién ingresados en la carrera , y el Profesor dicta su típica conferencia sobre el carácter de ciencia de la típica Psicología. Un típico alumno que hace apuntes (no, si hace apuntes es un atípico), se queda dubitativo y pregunta al profesor.
Alumno – Disculpe profesor, Psicología se escribe con “P”… con “P” de “p”olítica.
Profesor – Jovencito, Psicología sí se escribe con “P”, pero con “P” de psique y no tiene nada que ver con la política.
El centro de gravedad (gravedad en toda la extensión de la palabra) de la psicología ha de estar allí dónde se revele como una real ciencia humana: del ser humano real y concreto, para el ser humano en su realidad concreta, con el ser humano en la realización de su vida y su misión humana. Si la “P” nos “P”sicologiza y nos “P”arapeta “P”arásitamente “p”ara no ver los reales “P”roblemas que sufren los seres humanos, sentido real de nuestra profesión, si la “P” nos convoca a una “P”rostitución de nuestros deberes elementales, entonces con el “P”erdón de los “P”resentes y los ausentes: iAl carajo la “P”! Si es con “P” porque nos liga a la lucha contra la “P”obreza, contra el malsano “P”oder, con una “P” que nos convoca a la “P”articipación con “P”luralismo y “P”rofesionalismo, salutación a la “P”!.
Prof. Manuel Calviño
La Habana, Cuba.
17 de Octubre/2004
Aquí os dejo el enlace al texto completo, por cierto sin "p" http://www.psicologia-online.com/articulos/2005/sicologia.shtml
22 mar 2012
La familia y la ruptura familiar
Os dejo esta interesante intervención Pablo García Túnez, psicólogo clínico, con dilatada experiencia que nos habla de la famila en la actualidad y de las rupturas en las familias en relación con los hijos e hijas.
La famila cambia como todos los organismos vivos. Pablo García Túnez
El Coleccionista De Insultos
Cerca de Tokio vivía una gran samuray, ya anciano, que se dedicaba a enseñar el budismo a los jóvenes. A pesar de su edad, corría la leyenda de que era capaz de vencer a cualquier adversario. Cierto día un guerrero conocido por si total falta de escrúpulos pasó por la casa del viejo. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación: esperaba que el adversario hiciera su primer movimiento y, gracias a su inteligencia privilegiada para captar los errores, contraatacaba con velocidad fulminante. El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una batalla. Conociendo la reputación del viejo samuray, estaba allí para derrotarlo y aumentar aún más su fama. Los estudiantes de budismo que se encontraban presentes se manifestaron contra la idea, pero el anciano aceptó el desafío. Entonces fueron todos a la plaza de la ciudad, donde el joven empezó a provocar al viejo. Arrojó algunas piedras en su dirección, lo escupió en la cara y le gritó todos los insultos conocidos, ofendiendo incluso a todos sus ancestros. Durante varias horas hizo todo lo posible para sacarlo de casillas, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, ya exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró e la plaza.Decepcionados por el hecho de que su maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:
-¿Cómo ha podido soportar tanta indignidad? ¿Por qué no usó su espada, aun sabiendo que podría perder la lucha, en vez de mostrase como un cobarde ante y todos nosotros?
El viejo samuray repuso:
- Si alguien se acerca a ti con un regalo y no lo aceptas, ¿a quién le pertenece el regalo?
–Por supuesto, a quien intentó entregarlo.- Respondió uno de los discípulos
-Pues lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos –añadió el maestro-.
Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo. Nadie nos agrede o nos hace sentir mal: somos lo que decidimos cómo sentirnos.
El síndrome de Capgras
El síndrome de Capgras, es una de los trastornos mentales más sorprendentes. Es un trastorno de la capacidad de identificación. El paciente ve la cara de su cónyuge, por ejemplo, y está seguro de que se trata de un impostor. Parece que se debe a alguna desconexión entre el mecanismo físico del reconocimiento visual y la memoria afectiva. El sujeto ve un rostro conocido, pero no experimente las reacciones afectivas correspondientes a la visión de un ser querido, por lo que interpreta que es un impostor.
Luz
En Ifé, la ciudad sagrada del reino de los yorubas, estaba agonizando un viejo. El moribundo entregó una moneda a cada uno de sus tres hijos, y anunció:
-Todo lo que tengo será de quien pueda llenar mi dormitorio.
Y bajo el portal esperó, en la estera donde yacía.
Con su moneda, el hijo mayor compró paja, y la paja llenó el dormitorio hasta la mitad.
Con su moneda, el hijo segundo compró arena, pero la arena no llegó hasta el techo.
Con su moneda, el tercer hijo compró una vela, y la encendió.
Eduardo Galeano
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